PRECIPITACIÓN ACUMULADA DEL 27 DE ENERO AL 03 DE FEBRERO DE 2026

Mapa de precipitaciones
Mapa de precipitaciones
Mapa de precipitaciones
Mapa de precipitaciones

Sin precipitaciones en la región entre el 27/Ene al 03/Feb del 2026.

ESTADO DE LAS RESERVAS AL 04 DE FEBRERO DE 2026

El mes de enero cerró sin cambiar la tendencia pluvial y con varias jornadas donde las temperaturas plantearon condiciones más hostiles aunque temporarias. Justamente la volatilidad de la circulación de aire, la poca llegada de aire tropical y el posicionamiento indebido del anticiclón sobre el continente, han generado un combo muy perjudicial en este comienzo de año, no solo para la provincia de ER, sino para toda la franja este del país. Esto pone en una situación crítica al corazón de la zona núcleo, con algunas mejoras que vienen llegando en forma dispar sobre sectores de CB, norte de LP y noroeste de BA, pero aún no se acercan al territorio entrerriano. El balance hídrico calculado en base a la evaporación estadística y las lluvias que se vienen dando en los últimos treinta días, ya no encuentra disponibilidad de reservas para escapar a la situación de sequía. Posiblemente hay sectores donde los cultivos aun no presenten una situación tan grave como la que se deriva de la impresión que provoca el mapa, pero claramente es muy necesario el retorno perentorio de las precipitaciones. Hacia el norte de la provincia, posiblemente puedan aparecer zonas con mayor nivel de reservas, debido a que es la zona que se mantuvo mejor provista. Eventualmente esta es una coyuntura que sirve para avanzar con la cosecha de maíz en cultivares que ya habían cerrado el ciclo. Las generalizadas necesidades pluviales chocan con pronósticos que no anticipan correcciones de valor en el corto plazo. Se ven lluvias que avanzan desde el oeste sobre sectores del norte de BA y sur de SF, pero para ER, solo se perfila tránsito de nubosidad sin precipitaciones. Si bien hoy será otra jornada muy cálida, hacia el final del día se espera un fuerte cambio de circulación al sector sur. Esto despeja cualquier posibilidad de lluvias en forma inminente. Las lluvias recién reaparecerían hacia el miércoles de la semana próxima.

Mapa de reservas
Mapa de reservas
Mapa de reservas
Mapa de reservas

ANOMALÍA DE LA PRECIPITACIÓN DEL MES DE ENERO DEL 2026

El promedio de la precipitación acumulada durante enero del 2026 en la provincia de Entre Ríos presentó un comportamiento marcadamente deficitario en comparación con los valores históricos.

Enero del 2026 alcanzó un promedio acumulado de 63 mm, mientras que el promedio histórico para el mes se sitúa en 116 mm. Esto representó una reducción de 53 mm o el equivalente a una disminución del 46 % (Figura 1).

Figura 1: Precipitación promedio mensual registrada en enero de 2026 en Entre Ríos versus el promedio histórico (serie 2004–2025).

En la Figura 2 se presenta la distribución de la precipitación acumulada en enero del 2026, el promedio histórico (periodo 2004 – 2025) y la anomalía obtenida.

Es importante destacar que, la distribución de las precipitaciones presentó un marcado contraste entre los valores acumulados en los extremos sur y norte del territorio. El mínimo acumulado fue de 16 mm en el departamento Gualeguay, mientras que el máximo alcanzó los 250 mm en el departamento Federal. En consecuencia, entre ambos extremos se registró una diferencia de 234 mm.

El amplio rango de precipitaciones acontecidas en enero del 2026 generó dos escenarios contrastantes, hacia el extremo Sureste un ambiente de sequía moderada y en el Norte un contexto de moderadamente húmedo.

Figura 2: Precipitación acumulada en enero de 2026, promedio histórico de enero (serie 2004–2025) y anomalía de la precipitación correspondiente a enero de 2026.

ANOMALÍA DE LA PRECIPITACIÓN DEL TRIMESTRE NOV/2025 A ENE/2026

En la provincia de Entre Ríos, el trimestre noviembre – diciembre – enero constituye el período más crítico en relación al balance hídrico anual, ya que coincide con la máxima evapotranspiración atmosférica cuyo valor es superior a la oferta que normalmente aportan las precipitaciones.

No obstante, cabe destacar que, si bien las precipitaciones en estos meses son elevadas y relativamente bien distribuidas, pero en la mayoría de los años no alcanzan a compensar plenamente la demanda hídrica, especialmente en diciembre y enero, cuando la evapotranspiración se encuentra en su máximo anual.

En noviembre el balance tiende a ser cercano al equilibrio, pero hacia diciembre y enero se incrementa la probabilidad de déficit hídrico, dependiendo en gran medida de la recarga previa del perfil del suelo y de la capacidad de almacenamiento de agua.

Esta situación genera una alta sensibilidad al estrés hídrico en los cultivos de verano, particularmente en el maíz durante floración y llenado de granos o bien en la soja a la entrada de la etapa reproductiva. Por lo tanto, este trimestre tiene un impacto importante en el potencial de rendimiento en Entre Ríos.

Por otra parte, el déficit hídrico se puede ver agravado en un escenario donde el Pacífico Ecuatorial se encuentra más frío de lo normal (evento denominado “La Niña”) o bien puede verse atenuado cuando las temperaturas son más calidad de lo normal (evento denominado “El Niño).

Mientras que, si las temperaturas son normales en el Pacífico Ecuatorial, las lluvias tienen a ser similares al promedio histórico.

En la Figura 1 se muestra los cambios en la precipitación promedio acumulada en Entre Ríos en el trimestre noviembre – diciembre – enero para los eventos “La Niña”, “Neutro”, “El Niño” versus el promedio histórico y los registros para el ciclo 2025/26.

Al analizar específicamente el ciclo 2025/26 se observa que en los meses de noviembre y diciembre del 2025 las lluvias resultaron levemente superiores al promedio (2004 – 2024) y similares al promedio esperado para un Pacífico Ecuatorial en estado de “Neutralidad” como se comportó este año.

No obstante, el cambio brusco se generó en enero, ya que el valor promedio acumulado se posicionó muy por debajo del valor esperado de 116 mm e incluso por debajo del promedio de evento “La Niña” o “Neutro” que se sitúan en 93 y 95 mm respectivamente.

Figura 1 : Precipitación promedio acumulada en Entre Ríos en el trimestre noviembre – diciembre – enero para los eventos “La Niña”, “Neutro”, “El Niño” versus el promedio histórico y los registros para el ciclo 2025/26.

Un párrafo aparte merece la descripción de cómo fue la distribución geográfica de las precipitaciones en el trimestre en la provincia de Entre Ríos ya que presentó una marcada heterogeneidad (ver Figura 2).

Cabe recordar que, la precipitación acumulada a nivel regional es de aproximadamente 350 mm, donde el sector Sur presenta un promedio de 325 mm y el sector Norte una media de 375 mm.

En el ciclo 2025/26 el sector Sureste tuvo una importante disminución con valores que oscilaron entre 170 a 250 mm, es decir una reducción del 23 al 48 % respectivamente. Mientras que, en el extremo Norte hubo acumulados superiores a los 350 mm con máximos cercanos a los 750 mm.

El mapa de anomalías de precipitación sintetiza este patrón y pone en evidencia condiciones moderadamente húmedas a normales hacia el centro – Norte, con un marcado contraste hacia el centro – Sur donde se presentó una sequía moderada que implica un impacto negativo en los cultivos estivales.

Figura 2: Precipitación acumulada en el trimestre noviembre – diciembre – enero del ciclo 2025/26, promedio histórico de enero (serie 2004–2025) y anomalía de la precipitación correspondiente al ciclo 2025/26.

CONDICIÓN DE SOJA DE PRIMERA

La soja de primera correspondiente a la campaña 2025/26 se estima en una superficie de 400.000 ha en la provincia de Entre Ríos. Actualmente, el cultivo se ubica desde R1 (inicio de floración) hasta R3 (inicio de formación de vainas).
La condición del cultivo a nivel provincial se distribuye de la siguiente manera:
Muy buena 39 %,
Buena 12 %
Regular 38 %
Mala 11 %.

El sector Sureste, donde las lluvias han sido notablemente más escasas que en el resto del territorio, presenta los valores más bajos dentro de la categoría Muy Buena a Buena con solamente el 33 % del área implantada.

Figura 1: Condición de soja de primera por zonas de la provincia

En términos generales, la provincia atraviesa un período caracterizado por la ausencia de precipitaciones y elevadas temperaturas, situación que ha repercutido negativamente sobre el cultivo.

En este sentido, la suma de las categorías muy buena y buena registró una caída de 42 puntos porcentuales, ubicándose actualmente en 51 %, cabe recordar que al 15 de enero del 2026 abarcaban el 93 % del área implantada.
Las condiciones mencionadas se manifiestan en lotes que no han logrado cerrar el surco, con escaso desarrollo vegetativo, pérdida de hojas en el tercio inferior de la planta, así como aborto de flores y vainas, entre otros síntomas.
En cuanto al estado sanitario, se reportó la presencia de trips y arañuelas, y en menor medida chinches. Los controles se realizan en función de las condiciones ambientales y los niveles de población detectados.

En función de los registros semanales del SIBER de los últimos seis años, la condición de la soja de primera en febrero de 2026 se ubica como la segunda peor si se contempla la calificación dentro del rango Muy Buena a Buena, ya que alcanzó el 51 % de la superficie.

A esta altura del año, la situación promedio del último lustro se ubica en el 72 %, lo cual refleja una diferencia de 21 % y en relación al ciclo anterior es del 16 %.

El escenario más desfavorable del período corresponde al ciclo 2022/23, cuando este indicador descendió al 33 %, lo cual reflejaba un marcado deterioro y donde la soja de primera tuvo un rendimiento promedio provincial de 795 kg/ha.

Figura 2: Condición de la soja de primera a inicios del mes de febrero en los últimos seis años en la provincia de Entre Ríos.

CONDICIÓN SOJA DE SEGUNDA

La superficie implantada con soja de segunda para la campaña 2025/26 se estima en 750.000 ha.
El cultivo se ubica desde V3 (tres nudos en el tallo principal) hasta R1 (inicio de floración).
A nivel provincial, la condición del cultivo se distribuye de la siguiente manera:
Muy buena: 7 %
Buena: 39 %
Regular: 45 %
Mala: 9 %

El período de altas temperaturas y déficit hídrico impactó negativamente en el cultivo, al igual que en la soja de primera y está generando un fuerte estrés en las plantas. La magnitud del daño varía según las distintas zonas de la provincia y se manifiesta a través de hojas replegadas, pérdida de hojas en el tercio inferior, escaso desarrollo vegetativo y, en algunos casos, rodales con plantas totalmente secas, asociados al tipo de suelo.
Además, se ha informado la presencia de trips y arañuelas, con distintos niveles de incidencia.

En el área evaluada, la suma de las condiciones muy buena y buena alcanza el 46 %, lo que representa una caída de 33 puntos porcentuales respecto de la última evaluación realizada el 18 de enero de 2026 donde abarcaba el 79 % del área sembrada.

Nuevamente, el peor escenario se observa en el sector Sureste donde solamente el 37 % del área se encuentra dentro de las categorías Muy Buena a Buena.

Figura 1: Condición de soja de segunda por zonas de la provincia de Entre Ríos.

En función de los registros semanales del SIBER de los últimos seis años, la condición de la soja de segunda en febrero de 2026 se posiciona como la segunda peor dentro del rango Muy Buena–Buena, con solo el 46 % de la superficie en dicha categoría.

A esta altura de la campaña, el promedio del último lustro se ubica en torno al 63 %, lo que marca una brecha negativa de aproximadamente 17 puntos porcentuales respecto de la situación actual. En comparación con el ciclo previo, la caída es también significativa, del 21 puntos porcentuales.

El escenario más desfavorable del período corresponde al ciclo 2022/23, cuando la condición Muy Buena–Buena descendió al 31 %, reflejando un fuerte deterioro del cultivo. En ese contexto, la soja de segunda alcanzó un rendimiento promedio provincial de 635 kg/ha, lo que dimensiona el impacto productivo asociado a este tipo de situaciones, y refuerza la señal de alerta que plantea el escenario observado en 2026.

 

 

BOLETÍN ECONÓMICO INTA SIBER N° 100 (SOJA II) CAMPAÑA 2025/26

La Bolsa de Cereales de Entre Ríos (BOLSACER) y el INTA EEA Paraná elaboraron el presente boletín para aportar información económica de la próxima campaña 2025/26 del cultivo de soja de segunda, basada en información sobre la tecnología aplicada por productores, con datos de precios y comercialización aportada por la Red de Colaboradores del SIBER, BOLSACER.

Para ver el informe completo presione el siguiente link:

BOLETÍN ECONÓMICO INTA_SIBER N 100 Soja II (2025_26)

 

COMERCIALIZACIÓN DE LOS PRINCIPALES CULTIVOS EN ENTRE RÍOS EN ENERO DE 2026

Durante el mes de enero, en la provincia se comercializaron 306.669 toneladas de maíz, 62.458 toneladas de soja y 181.601 toneladas de trigo.

La actividad comercial de enero cerró con un volumen total de 530.728 toneladas, consolidando una clara hegemonía de los cereales, que explicaron el 88% de las operaciones. Las operaciones de maíz predominaron durante el mes y mostraron un crecimiento intermensual del 70%. Tras una primera semana del año con poco movimiento, el cereal experimentó un gran salto durante las semanas siguientes, para culminar el mes con 113.931 toneladas operadas la última semana de enero. Por su parte, el trigo tuvo una caída en el volumen operado del 16% respecto a diciembre. El cereal sostuvo una oferta constante promediando 45.400 toneladas semanales, con gran cantidad de operaciones las primeras semanas del mes y un cierre más leve. Finalmente, la soja mantuvo un perfil marginal con 62.458 toneladas, registrando un promedio de 15.615 toneladas operadas por semana.

En la Figura 1 se muestran las ventas acumuladas en toneladas durante el mes y las comercializadas durante cada semana.

Figura 1. Toneladas comercializadas acumuladas en el mes de enero de 2025 en Entre Ríos. Fuente: BOLSACER en base a SIO Granos

Respecto al precio al cual se comercializó durante el mes, utilizando como fuente las operaciones cargadas para la provincia en SIO Granos, las ventas de soja promediaron los $484.000, las de trigo $249.000 y las de maíz $280.000.

El mercado de granos atravesó un mes de enero con dos dinámicas diferenciadas, marcadas por el pulso del tipo de cambio. Los primeros diez días del año, los cultivos mantuvieron sus cotizaciones de inicio de mes, de la mano con un tipo de cambio estable en torno a $1.467. Sin embargo, a partir de allí la consolidación de la baja del dólar (que retrocedió de su techo de $1.475 a la zona de $1.430, que posteriormente se recuperó a $1.445) arrastró a las cotizaciones en pesos. La oleaginosa se derrumbó un 5% hasta los $475.000, perdiendo la leve ganancia inicial. El maíz acompañó este deterioro con una caída gradual, cediendo casi $20.000 desde su máximo de principios de mes ($293.000) hasta cerrar en $272.745. En este escenario bajista, el trigo se destacó por su estabilidad relativa: si bien tocó mínimos de $250.000 en la tercera semana, se mostró un rebote final hacia los $258.390. Los tres cultivos finalizaron con ajustes negativos en pesos, mientras que en dólares el maíz y la soja mostraron retrocesos, con un trigo que logró sostener su cotización prácticamente sin cambios.

 

 

 

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